Una fábula de Ambrose Bierce
Sátira para lectores mayores

Un editor que siempre se jactaba de la pureza, iniciativa y valentía de su periódico se sintió preocupado al descubrir que no tenía suscriptores. Un día, se le ocurrió que, en lugar de simplemente afirmar estas cualidades, debería encarnarlas realmente. "Si estas no son buenas cualidades", razonó, "entonces es tonto afirmarlas sin pruebas".
Con esta nueva mentalidad, se centró en mejorar el contenido y la integridad de su publicación. Como resultado, ganó tantos suscriptores que sus rivales se desesperaron por descubrir el secreto de su nuevo éxito. Sin embargo, decidió guardar su estrategia para sí mismo. Cuando finalmente falleció, el secreto de su prosperidad murió con él, dejando a sus competidores en la oscuridad.
El verdadero éxito proviene de encarnar cualidades en lugar de simplemente afirmarlas.
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