Biblioteca / Aesop’s Fables

La Tortuga y el Águila

Una fábula atribuida a Aesop

La Tortuga y el Águila

Érase una vez una tortuga que se estaba asoleando perezosamente bajo el cálido sol. Suspiró profundamente y comenzó a quejarse a las aves marinas sobre su difícil destino, lamentando que nadie le enseñaría a volar.

Un águila, que volaba graciosamente cerca, escuchó sus lamentos y descendió para preguntarle sobre su situación. Le preguntó: "¿Qué recompensa me darás si te llevo a lo alto y te dejo flotar en el aire?"

La tortuga consideró su pregunta y respondió: "Te daré todas las riquezas del Mar Rojo."

Intrigado por su oferta, el águila aceptó, diciendo: "Muy bien, te enseñaré a volar." Dicho esto, agarró a la tortuga con sus poderosas garras y la llevó alto en el cielo, casi hasta las nubes.

Pero de repente, el águila la soltó. La tortuga cayó en picada, aterrizando en una alta montaña, donde su caparazón se hizo añicos al impactar. En sus últimos momentos, la tortuga lamentó: "Me he ganado mi destino actual; ¿qué tenía que hacer yo con alas y nubes cuando apenas puedo moverme en la tierra?"

Este cuento sirve como recordatorio de que si los hombres obtuvieran todo lo que desean sin considerar las consecuencias, a menudo se encontrarían en la ruina.

La moraleja
La moraleja de la historia es que aspirar a cosas más allá de las habilidades naturales de uno puede llevar a consecuencias desastrosas.

Preguntas de debate

  1. ¿Qué crees que aprende la Tortuga de su experiencia?
  2. ¿Cómo refleja la historia la idea de conocer los propios límites?
  3. ¿Puedes pensar en una situación en la que alguien aspiró a algo más allá de sus habilidades? ¿Qué sucedió?

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Buenas noches.

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