Una fábula de Ambrose Bierce
Sátira para lectores mayores

Un miembro de la Sociedad para Aprobar Resoluciones de Respeto por la Memoria de Miembros Fallecidos falleció recientemente, recibiendo la atención habitual de la sociedad.
"¡Cielos santos!" exclamó un Elector Soberano al escuchar las resoluciones leídas en voz alta. "¡Qué pérdida para la nación! ¡Y pensar que una vez voté contra ese ángel para el puesto de Inspector de Cerraduras de Puertas en Plazas Públicas!"
Abrumado por el remordimiento por su decisión pasada, el Elector Soberano tomó una medida drástica para privarse de influencia política: decidió aprender a leer.
La moraleja de la historia es que el arrepentimiento por acciones pasadas puede conducir al crecimiento personal y al deseo de superación.
Publicidad
Mañana por la noche: El Zorro y la Grulla