Una fábula de Ambrose Bierce
Sátira para lectores mayores

La valiente tripulación de una estación de salvamento se preparaba para lanzar su bote salvavidas para una patrulla rutinaria a lo largo de la costa cuando avistaron una embarcación volcada no muy lejos de la orilla. Una docena de hombres se aferraban desesperadamente a la quilla del barco volteado, luchando por mantenerse a flote.
"Somos afortunados", dijo uno de los miembros de la tripulación, "de haberlo visto a tiempo. Nuestro destino podría haber sido el mismo que el de ellos". Reconociendo la urgencia de la situación, la tripulación decidió rápidamente tomar medidas.
Rápidamente llevaron el bote salvavidas de vuelta a su caseta, asegurándose de que estuviera listo para su despliegue. Los miembros de la tripulación entendieron la importancia de su misión y estaban agradecidos de haberse librado, sabiendo que podrían continuar sirviendo a su país y salvando vidas.
La moraleja de la historia es que reconocer la propia fortuna y los peligros potenciales de la inacción puede conducir a un mayor servicio y responsabilidad hacia los demás.
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