Una fábula de Ambrose Bierce
Sátira para lectores mayores

Un viajero que llegaba a la capital de la nación contempló una vasta llanura fuera de las murallas, llena de hombres forcejeando y gritando. El espectáculo alarmante se desarrolló ante él, captando su atención y preocupación. Mientras observaba el caos, un oficial se separó de la multitud y buscó refugio en una tumba cercana. La multitud, demasiado absorta en sus propias disputas violentas, no notó la partida de la misma persona cuya presencia había provocado su contienda.
"Pobre criatura magullada y sangrante", comentó el compasivo viajero, su corazón cargado de simpatía. "¿Qué desgracia te ha llevado tan lejos de la fuente de poder?"
"Buscaba al hombre", respondió el oficial, su voz temblorosa por el agotamiento y la desesperación.
La historia ilustra que aquellos en posiciones de poder a menudo huyen de la responsabilidad cuando surge un conflicto, dejando que otros lidien con el caos que dejan atrás.
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