
Una gallina descubrió los huevos de una víbora y se encargó de mantenerlos calientes y alimentarlos para darles vida. Una golondrina, al observar sus acciones, no pudo contener su asombro. Exclamó: "¡Criatura tonta! ¿Por qué has elegido incubar estas víboras? Cuando crezcan, seguramente causarán daño a todos, comenzando por ti".
La gallina, sin dejarse intimidar por la advertencia de la golondrina, continuó cuidando los huevos, creyendo que todas las criaturas merecían una oportunidad de vivir. Poco sabía ella de las consecuencias que la esperaban.
Sé cauteloso en tu amabilidad, ya que ayudar a las personas equivocadas puede causar daño.
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