Una fábula de Ambrose Bierce
Sátira para lectores mayores

Un tesoro público, sintiendo dos brazos que se adentraban en su contenido, exclamó: "Sr. Shareman, propongo una división".
"Parece que sabes algo sobre formas de discurso parlamentario", dijeron los dos brazos.
"Sí", respondió el tesoro público. "Estoy familiarizado con los saqueos de la legislación".
La moraleja de la historia es que la transparencia y la rendición de cuentas son esenciales en la gestión de los recursos públicos.
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