Una fábula de Ambrose Bierce
Sátira para lectores mayores

Dos perros habían estado peleando por un hueso, sin que ninguno obtuviera ventaja en su disputa. Frustrados, decidieron llevar su argumento a una oveja. La oveja escuchó pacientemente mientras los perros presentaban sus declaraciones, cada uno tratando de justificar su reclamo sobre el hueso.
Después de escuchar a ambas partes, la oveja tomó el hueso y lo arrojó a un estanque cercano. Los perros, desconcertados, exclamaron: "¿Por qué hiciste eso?"
La oveja respondió con calma: "Porque soy vegetariana".
En ese momento, los perros se dieron cuenta de que su pelea había sido inútil, y se quedaron reflexionando sobre la resolución inesperada de su disputa.
La moraleja de la historia es que, a veces, aquellos que no están involucrados en un conflicto pueden tomar acciones que ignoran los intereses de ambas partes.
Publicidad
Mañana por la noche: El Zorro y la Grulla