Una fábula de Ambrose Bierce
Sátira para lectores mayores

Unas palomas, afligidas por los constantes ataques de un milano, buscaron la ayuda de un halcón para protección. El halcón accedió a ayudarlas y fue recibido en su palomar.
Una vez dentro, esperó pacientemente a que llegara el milano. Cuando finalmente apareció, el halcón lo atacó rápidamente y lo devoró. Sin embargo, después de darse un festín con el milano, el halcón quedó tan saciado que apenas podía moverse.
En un cruel giro del destino, las agradecidas palomas, sintiéndose seguras ahora que su enemigo había desaparecido, se volvieron contra el halcón y le sacaron los ojos.
Ten cuidado al buscar ayuda de aquellos que puedan tener motivos ocultos, ya que podrían volverse en tu contra una vez que se hayan satisfecho sus necesidades.
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