Una fábula de Ambrose Bierce
Sátira para lectores mayores

Apenas se había establecido por completo el antiguo orden conocido como los Sultanes de Esplendor Excesivo por el Gran Destello Inaccesible, cuando surgió una pregunta sobre el título de tratamiento apropiado entre sus miembros. Las opiniones variaban ampliamente; algunos miembros abogaban por el simple título de "Mi Señor", mientras que otros insistían en el más elaborado "Su Ducalía". Una tercera facción prefería el regio "Mi Soberano Señor".
En medio de este debate, una deslumbrante joya, emblemática de la orden y reluciente en el pecho de cada miembro, sugirió un compromiso único: "Su Badestad". Este título caprichoso fue rápidamente adoptado, y la orden posteriormente se hizo popularmente conocida como los Reyes de Catarro.
La historia ilustra el absurdo de la pompa y la jerarquía, destacando cómo los títulos pueden eclipsar el liderazgo genuino y el propósito.
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