Una fábula de Ambrose Bierce
Sátira para lectores mayores

Durante la Guerra Civil, un patriota pasaba por el estado de Maryland con un pase del Presidente, que le permitía unirse al ejército de Grant y presenciar los combates. Deteniéndose por un día en Annapolis, visitó la tienda de un conocido óptico y encargó siete potentes telescopios, uno para cada día de la semana.
En reconocimiento a su generoso apoyo a las industrias en dificultades del estado, el Gobernador lo nombró coronel. Este honor inesperado no solo reconoció su patrocinio, sino que también destacó la importancia de apoyar a los negocios locales durante tiempos tan tumultuosos.
La historia ilustra que el verdadero servicio y compromiso con una causa pueden ser reconocidos y recompensados, incluso de maneras inesperadas.
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