Una fábula de Ambrose Bierce
Sátira para lectores mayores

Érase una vez dos gallos de pelea que se enzarzaron en una feroz batalla. Después de una lucha agotadora, uno de los gallos emergió victorioso, mientras que el otro, derrotado, se escabulló y se escondió avergonzado. El gallo triunfante, lleno de orgullo, se subió a un muro cercano y cantó con fuerza, regocijándose en su victoria.
Sin embargo, sus gritos jactanciosos atrajeron la atención de un hambriento halcón posado arriba. El halcón observó al gallo con gran interés y comentó: "¡He aquí cómo el orgullo precede a la caída!". Dicho esto, el halcón se lanzó en picada, preparado para atacar al gallo presumido y convertirlo en su próxima comida.
Justo cuando el halcón estaba a punto de atrapar a su presa, el gallo vencido, habiendo reunido valor, salió de su escondite. En un giro inesperado, se unió al gallo victorioso. Juntos, enfrentaron al halcón y, en una lucha feroz, los dos gallos lograron derrotar a su posible depredador.
Este cuento sirve como recordatorio de que el orgullo puede llevar a la caída, pero la unidad y el coraje pueden superar incluso las mayores amenazas.
El orgullo puede llevar a la caída de uno, pero alianzas inesperadas pueden cambiar el rumbo contra un enemigo común.
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