
El Lobo, el Zorro y el Mono.
En "El lobo, el zorro y el mono", un lobo acusa a un zorro de robo, pero el zorro niega rotundamente la acusación. Un mono, actuando como juez, concluye que es probable que el lobo nunca haya perdido nada, pero cree que el zorro es culpable de robar. Esta narración basada en la moral ilustra una lección simple de las historias: las personas deshonestas no ganan crédito, incluso cuando pretenden actuar con honestidad, lo que la convierte en una historia moral adecuada para la hora de dormir de los estudiantes.


