Una fábula de Ambrose Bierce
Sátira para lectores mayores

Un político, mirando un pavo gordo que deseaba para la cena, decidió idear un plan astuto. Enganchó un grano de maíz en un anzuelo y lo colgó frente al ave desprevenida, usando una línea larga y casi invisible. Una vez que el pavo tragó el anzuelo, el político salió corriendo, arrastrando a la criatura detrás de él.
Al pasar frente a un grupo de criadores de pavos, exclamó: "¡Ciudadanos, observen cómo el hombre no busca al ave, sino que el ave busca al hombre! Por esta cena no solicitada e inesperada, les doy las gracias de todo corazón."
La moraleja de la historia es que el engaño puede llevar a consecuencias no deseadas, ya que aquellos que buscan explotar a otros pueden encontrarse atrapados en su lugar.
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