Una fábula de Ambrose Bierce
Sátira para lectores mayores

Un gato se enamoró de un apuesto joven y le rogó fervientemente a Venus que la transformara en una mujer.
"Creo," dijo Venus, "que podrías hacer un cambio tan insignificante sin molestarme. Sin embargo, si es tu deseo, sé una mujer."
Después, curiosa por ver si la transformación estaba completa, Venus hizo que un ratón se acercara. Al ver al ratón, la mujer gritó y armó tal espectáculo que el joven se negó a casarse con ella.
En su momento de pánico, el gato se dio cuenta de que la esencia de su verdadero ser no había cambiado, y el amor que buscaba seguía siendo tan esquivo como siempre.
Desear cambiar la propia naturaleza no garantiza la capacidad de superar instintos o miedos inherentes.
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