
El joven ladrón y su madre.
En esta historia moral creativa, un joven, condenado a ejecución por robo, se enfrenta a su madre durante una reunión final, castigándola al morderle la oreja por no haberlo reprendido de niño. Este acto impactante sirve como un sombrío recordatorio de la importancia de una guía adecuada en la infancia, subrayando la moraleja de que descuidar la corrección del mal comportamiento puede llevar a consecuencias nefastas. Apoyado por un sacerdote que hace eco del sentimiento de que se debe entrenar a un niño en el camino correcto, la historia sirve como una lección conmovedora extraída de historias de la vida real con implicaciones morales.


