
Los Árboles y el Hacha.
En "Los Árboles y el Hacha", un hombre le pide humorísticamente a los Árboles un fresno joven para crear un mango para su hacha, el cual ellos sacrifican voluntariamente. Sin embargo, mientras él rápidamente derriba a los gigantes más fuertes del bosque, un viejo roble lamenta que su consentimiento ha llevado a su propia desaparición, ilustrando una poderosa moraleja sobre las consecuencias de sacrificar a uno por el bien de muchos. Este breve cuento moral sirve como un recordatorio conmovedor para el crecimiento personal, enfatizando la importancia de proteger los derechos propios para asegurar la supervivencia colectiva.


