Una fábula de Ambrose Bierce
Sátira para lectores mayores

Un ciudadano de espíritu público, que había sufrido un revés significativo en sus intentos de asegurar una convención política nacional para su ciudad, se encontró sumido en la desolación. En este estado melancólico, se apoyó descuidadamente contra el escaparate de una farmacia, que exhibía una variedad de ciento cincuenta tipos diferentes de serpientes.
De repente, el vidrio se rompió, y los reptiles escaparon a la calle. Al observar el caos que había causado sin querer, el ciudadano de espíritu público comentó: "Cuando no puedes hacer lo que deseas, vale la pena hacer lo que puedas".
Con esta nueva perspectiva, decidió tomar acción de cualquier manera que pudiera, incluso si era inesperada y poco convencional.
Al enfrentarse al fracaso, es importante tomar medidas de cualquier manera posible, incluso si no es lo que inicialmente se pretendía.
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