
El hombre sin enemigos.
En "El hombre sin enemigos", una persona inofensiva es brutalmente agredida por un desconocido, lo que lleva a un juicio en el que afirma no tener enemigos. El acusado argumenta que esta falta de enemigos fue la razón misma del ataque, lo que lleva al juez a desestimar el caso con una lección moral y humorística: una persona sin enemigos no puede tener verdaderos amigos y, por lo tanto, no debería buscar justicia en los tribunales. Este cuento sirve como una lección moral provocativa para los estudiantes sobre las complejidades de las relaciones y la naturaleza del conflicto.


