
Dos de los Condenados.
En "Dos de los Malditos", una conmovedora historia corta con matices morales, dos seres malditos que representan el 25 de diciembre y el 1 de enero se encuentran en una landa desolada, intercambiando saludos navideños cargados de tristeza y desesperación. Su abrazo y lágrimas compartidas simbolizan su existencia agridulce como íconos de celebración, aunque profundamente defectuosos, reflejando la conmovedora moraleja de que, incluso en el exilio, la conexión y la empatía pueden surgir del sufrimiento compartido. Esta narrativa sirve como un recordatorio de las complejidades de la alegría y el dolor, convirtiéndola en una opción convincente entre las historias de la vida real con lecciones morales para adultos.


