Una fábula de Ambrose Bierce
Sátira para lectores mayores

"Mi amigo," dijo un distinguido oficial del Ejército de Salvación a un Pecador Sumamente Malvado, "yo fui una vez un borracho, un ladrón y un asesino. Es por la Gracia Divina que me he convertido en lo que soy hoy."
El Pecador Sumamente Malvado lo miró con atención, escudriñando su atuendo y su comportamiento de pies a cabeza. Con una sonrisa burlona, respondió: "De ahora en adelante, me imagino que la Gracia Divina dejará las cosas como están."
En ese momento, los dos hombres se encontraron en la encrucijada de la redención y la negación, cada uno encarnando un camino diferente en la vida. El oficial, un testimonio del poder del cambio, y el pecador, un reflejo de la resistencia a la transformación.
La redención es posible para cualquiera, independientemente de su pasado, pero requiere una aceptación genuina y la voluntad de cambiar.
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