Una fábula de Ambrose Bierce
Sátira para lectores mayores

Una montaña estaba de parto, y la gente de siete ciudades se había reunido para observar sus movimientos y escuchar sus gemidos. Se congregaron con una expectación contenida, sus ojos fijos en la gran masa de tierra que parecía retorcerse de dolor.
Mientras esperaban, una pequeña figura emergió del tumulto. Salió un ratón. La multitud estalló en burlas, gritando: "¡Oh, qué bebé!"
El ratón se detuvo, mirando hacia atrás a los espectadores. "Puedo ser un bebé", dijo gravemente mientras se abría paso entre el bosque de espinillas, "pero sé bastante bien cómo diagnosticar un volcán".
Con eso, continuó su camino, dejando a la multitud reflexionando sobre la inesperada sabiduría de una criatura tan pequeña.
Las grandes expectativas pueden llevar a la decepción cuando el resultado es mucho menor de lo esperado.
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