Biblioteca / Aesop’s Fables

El Viejo y El Asno.

Una fábula tradicional

El Viejo y El Asno.

Un viejo y su asno iban cabalgando un día cuando divisaron un prado frondoso al costado del camino. El hombre soltó las riendas, y el canoso salió corriendo hacia el prado a un ritmo furioso. Brincando, rascándose y disfrutando del verdor, se frotó la espalda y dejó el lugar limpio.

Mientras el asno estaba ocupado despejando el campo, aparecieron unos ladrones. "¡Ven, huyamos!" dijo el anciano asustado.

"¿Por qué debería hacerlo?" respondió el libertino. "¿No me harás cargar una doble carga?"

"¡Para nada!" dijo el hombre mientras huía por el camino. "¿Qué diferencia me hace quién use el aguijón? Sálvate tú. Yo pastaré. Correrás más rápido. El enemigo de una bestia siempre es su amo."

Y esto te lo digo de manera muy franca.

*Nota: El término "canoso" en el original es "Grison", mientras que "franca" es "Francois". Esto parece ser un juego de palabras. Grison es un cantón en Suiza que fue creado originalmente por los francos durante el reinado de Carlomagno en el siglo VIII d.C. Aparentemente, aún había cierta tensión entre los dos grupos en el folclore siglos después.*

La moraleja
La moraleja de la historia es que uno debe priorizar su propia seguridad sobre la lealtad hacia los demás, ya que la autopreservación es primordial en momentos de peligro.

Preguntas de debate

  1. ¿Qué podría haber hecho el asno de manera diferente para evitar el peligro?
  2. ¿Cómo ilustra la historia el conflicto entre la lealtad y la autopreservación?
  3. ¿Puedes recordar un momento en el que elegir la seguridad sobre la lealtad fue la decisión correcta para ti?

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Buenas noches.

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