Una fábula de Ambrose Bierce
Sátira para lectores mayores

Un águila fue una vez capturada por un hombre, quien le cortó las alas y la colocó en el corral junto a los pollos. El águila se sintió profundamente deprimida por este repentino cambio en sus circunstancias.
"¿Por qué no deberías más bien regocijarte?" preguntó el hombre. "No eras más que una criatura ordinaria como águila, pero como un viejo gallo, eres un ave de distinción incomparable."
A pesar de los intentos del hombre por consolarla, el águila no pudo sacudirse la sensación de pérdida y confinamiento. La grandeza de su antigua vida como un majestuoso ave de presa se había ido para siempre, reemplazada por una existencia mundana entre los pollos.
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