
El Deportista y la Ardilla.
En esta historia moral llena de sabiduría, un Deportista, después de herir a una Ardilla, la persigue con un palo, afirmando que desea poner fin a su sufrimiento. La Ardilla, revelando con desafío la hipocresía de las acciones del Deportista, afirma su deseo de sobrevivir a pesar de su dolor. Abrumado por la vergüenza, el Deportista finalmente se abstiene de lastimar a la Ardilla y se aleja, destacando la moraleja basada en valores de que la verdadera compasión debe estar alineada con la comprensión y el respeto por la vida.


