
Los Gamecocks y la Perdiz.
En esta fábula con moraleja, un hombre presenta una Perdiz domesticada a sus dos Gallos de pelea agresivos, quienes inicialmente angustian al recién llegado con su hostilidad. Sin embargo, al presenciar a los Gallos peleando entre sí, la Perdiz se da cuenta de que su agresión no es personal, lo que lleva a una valiosa lección sobre no tomar las acciones de los demás como algo personal. Esta breve historia moral destaca la importancia de comprender que los conflictos a menudo surgen de la naturaleza en lugar de la intención individual.


