
Un sabueso hizo salir a una liebre de su madriguera, pero después de una larga persecución, el sabueso se dio por vencido. Un pastor de cabras, observando la repentina parada del sabueso, se burló de él, diciendo: "El pequeño es el mejor corredor de los dos."
El sabueso respondió: "No ves la diferencia entre nosotros. Yo corría solo por una cena, mientras que él corría por su vida."
Este intercambio resalta la disparidad en la motivación entre los dos animales. Mientras que el sabueso estaba impulsado por el hambre, el instinto de supervivencia de la liebre la empujó a correr con todas sus fuerzas.
La moraleja de la historia es que la motivación puede influir enormemente en el resultado de un desafío.
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