
Los árboles bajo la protección de los dioses.
En "Los árboles bajo la protección de los dioses", varias deidades seleccionan árboles para su protección, favoreciendo a aquellos que no dan frutos para evitar la apariencia de codicia. Minerva aboga por el olivo fructífero, lo que lleva a Júpiter a impartir una moraleja reflexiva: la verdadera gloria radica en la utilidad, no en el honor superficial. Esta breve y dulce historia moral destaca la importancia del impacto sobre la apariencia, convirtiéndola en una lección convincente sobre el valor y el propósito.


