
Un Calzada
Una mujer adinerada que regresa del extranjero es advertida por un policía sobre el barro que podría ensuciar sus zapatos, pero ella descarta la preocupación hasta que se entera de que periodistas están tendidos en su camino, ansiosos de que ella pise sobre ellos. Esto la lleva a decidir humorísticamente ponerse botas de goma, ilustrando un giro ingenioso sobre las expectativas sociales en historias morales concisas. En última instancia, la lección aprendida de esta muy breve historia moral destaca la importancia de ser consciente de las propias acciones y de las percepciones de los demás.


