Una fábula de Ambrose Bierce
Sátira para lectores mayores

El pueblo, insatisfecho con una legislatura demócrata que solo tomó lo poco que tenían, optó por elegir una legislatura republicana. Sin embargo, este nuevo gobierno no solo confiscó todas sus posesiones, sino que también exigió un pagaré por el saldo restante adeudado. Esta deuda fue garantizada con una hipoteca sobre su propia esperanza de un futuro mejor, dejándolos en un estado de desesperación e incertidumbre.
La moraleja de la historia es que cambiar de un liderazgo corrupto a otro puede conducir a una explotación y pérdida aún mayores.
Publicidad
Mañana por la noche: El Zorro y la Grulla