Biblioteca / Aesop’s Fables

El niño pequeño y la Fortuna.

Una fábula tradicional

El niño pequeño y la Fortuna.

Un niño pequeño, agotado por un largo viaje, se acostó, vencido por la fatiga, al borde mismo de un pozo profundo. Estaba a punto de caer al agua cuando, se dice, la Señora Fortuna se le apareció. Despertándolo de su sueño, le habló con un tono suave pero urgente:

"Niño, ¡por favor, despierta! Si hubieras caído en el pozo, la culpa habría recaído sobre mí, y ganaría una mala reputación entre los mortales. Verás, la gente es rápida en atribuir sus desgracias a mí, sin tener en cuenta que a menudo se traen tales calamidades sobre sí mismos por su propia necedad."

Hizo una pausa por un momento, permitiendo que sus palabras fueran asimiladas, y luego añadió: "Recuerda, cada uno de nosotros es, más o menos, el dueño de su propio destino."

La moraleja
La moraleja de la historia es que los individuos suelen ser responsables de sus propias desgracias, en lugar de culpar a fuerzas externas como la suerte o el destino.

Preguntas de debate

  1. ¿Qué crees que el niño podría haber hecho diferente para evitar la situación?
  2. ¿Cómo se aplica el mensaje de responsabilidad personal en tu vida?
  3. ¿Puedes recordar un momento en el que culpaste a algo externo por un problema en tu vida? ¿Qué sucedió?

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Buenas noches.

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