
La grajilla y las palomas.
En esta famosa historia moral, una graja se pinta de blanco para encajar con un grupo de palomas y disfrutar de su abundante comida. Sin embargo, cuando inadvertidamente revela su verdadera identidad al parlotear, las palomas lo rechazan, y él se encuentra también rechazado entre los de su propia especie. Esta rápida historia moral ilustra que al intentar pertenecer a dos grupos, finalmente no logró pertenecer a ninguno, enfatizando la importancia de la autenticidad y la aceptación.


