
El niño pequeño y la Fortuna.
En este inspirador cuento con moraleja, un niño cansado al borde de un pozo profundo es despertado por la Dama Fortuna, quien le advierte sobre la tendencia de las personas a culparla por sus desgracias causadas por su propia necedad. Ella enfatiza que cada individuo es, en última instancia, el dueño de su propio destino, destacando una lección clave que se encuentra en las historias morales populares: la responsabilidad personal es esencial para evitar la calamidad.


