
El hombre y el dios de madera.
En este cuento moral atemporal, un hombre frustrado por su persistente mala suerte ora repetidamente a un ídolo de madera heredado de su padre, pero sus súplicas no son respondidas. En un arranque de ira, destruye el ídolo, solo para descubrir que escondía una gran cantidad de monedas en su interior, revelando que su suerte estaba intrínsecamente ligada al mismo objeto del que buscaba ayuda. Este relato sirve como un recordatorio lleno de sabiduría de que, a veces, nuestras fortunas están ocultas en los lugares que menos esperamos.


